Un juego dramático: El Circo

Nos relacionamos

Vamos a repasar el proceso previo a la realización de un juego dramático como ejercicio colectivo de improvisación.

En primer lugar, teníamos que decidir qué espacio temático elegíamos para nuestro juego. Esta parte se realiza oralmente con votaciones a mano alzada de todo el grupo. Se aceptan todo tipo de propuestas; la labor de la profesora en este caso es dirigir la votación, valorar las propuestas en función del grupo y exponer ventajas e inconvenientes de los espacios propuestos.

Ejemplos de espacios que se proponen de partida son: el mercado, el parque, la fiesta de fin de curso, la playa, el circo, etc. Realizado un debate acerca de cuál de ellos sería más adecuado y divertido, salvando al mismo tiempo los inconvenientes que pudiera haber de número de participantes, de espacios y de accesorios, decide el grupo por mayoría que se representará el Circo.

La segunda fase consiste en pensar los espacios en que este gran espacio puede dividirse. Se señalan cuatro básicos: la entrada al Circo, la pista circular, las sillas de los espectadores y la salida de artistas. Estos espacios son exactamente los imprescindibles para la organización y muestran al Circo como una de las Artes Escénicas: un mundo exterior del que acude un público a un mundo interior de representación, donde unos artistas muestran sus habilidades extraordinarias.

La tercera fase sería el reparto de personajes, para lo cual se confecciona una lista de papeles: público (niños y niñas, padres y madres, abuelos y abuelas) y artistas (domador de leones, amaestrador de monos, leones y monos, acróbatas, malabaristas, payasos, equilibrista, trapecista, mago, y alguien que presente los números). El reparto se hace con carácter voluntario, es decir, cada miembro del grupo elige el papel que más le acomoda a sus posibilidades. Puede haber intercambio para mejorar el reparto o para completarlo. Se debe aportar la idea de que en los circos reales muchos artistas doblan sus actuaciones, de modo que la falta de intérpretes no es un problema, pues alguien puede ser león y en el siguiente número ser el ayudante del mago o uno de los payasos.

Repartidos los papeles, cada uno se hace cargo de la construcción del personaje y su caracterización, pero se debe disponer de un material básico de cartulina, papel de seda y pinocho, cinta adhesiva, rotuladores de colores, etc. Se debe insistir en que lo importante es la sugerencia y la creatividad. Todos somos conscientes de que no somos artistas circenses, sino que tenemos que sugerirlo de una manera creativa y humorística. Empieza la cuenta atrás de la representación colectiva.

~ por Fuensanta Muñoz en 15 diciembre 2009.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: