El papel de Ariel

Os presento un interesante texto sobre la interpretación y la presencia escénica del actor y la actriz. Sobre este texto y sus partes resaltadas hay que elaborar un comentario personal. En él tenéis que explicar quién habla y a quién se dirige; qué significado tienen sus palabras, las resaltadas en el texto, y dar vustra visión personal del asunto. Se entiende aquí el teatro como sugerencia poética. Vosotros diréis.

“Y ahora mírame. Soy un hombre pequeño en mi monótona rutina diaria. Pero ¿crees que una vez envuelto en la capa de Próspero parezco el mismo? Al contrario, el peligro estará entonces en que el escenario se volverá demasiado exiguo para mi estatura; el resto del reparto lo encontrará un poco justo. ¡Y cuando encargue un nuevo traje (que bien sabe el Señor que me hace falta), el sastre, que habrá ocupado una butaca de patio, me aumentará el precio porque comprenderá que va a necesitar más cantidad de tela a causa de mi tamaño!


Me doy cuenta -prosiguió muy serio, después de una larga pausa- de que hay directores de teatro que tienen el valor -y los medios- de hacer que Ariel descienda al escenario suspendido con un alambre de las alas. ¡Al diablo todo eso! Para mí, esas cosas son una abominación. Son las palabras del poeta lo que hace volar a Ariel. ¡Por qué íbamos a confiar nosotros, siervos de nuestro William, en un trozo de alambre más que en sus divinas estrofas! Eso sólo se hará en este escenario pasando primero por encima del cadáver de Valdemar Soerensen. Eres un poco lenta de movimientos -prosiguió-. Y así es como debe ser. Ariel es una criatura viva y bulliciosa. Y cuando contesta a Próspero:


Cortaré el aire y habré vuelto

antes de que tu corazón dé dos latidos


el público lo creerá. Por supuesto que lo creerá. Pero no será porque piense: “Sí, quizás pueda hacerlo, por la celeridad con que se mueve”. No; ellos no deberán dudarlo siquiera una fracción de segundo, porque instantáneamente se estremecerán complacidos en sus corazones y gritarán: “¡Ah, qué brujería!”


Además, te diré algo, muchacha -prosiguió Herr Soerensen, un momento después, llevado impetuosamente por su propia fantasía-. Suponiendo (porque podemos suponer lo que sea) que hubiese venido al mundo una joven con un par de alas en la espalda, y que acudiese a mí para pedirme un papel en una obra de teatro, le contestaría: “En las obras de los poetas hay un papel para cada hijo de vecino; ergo, lo hay para ti también. ¡Y, en efecto, encontraríamos más de una heroína en ese tipo de comedias que nos toca representar hoy en día que podría venirle muy bien, con un poco de avoir du poids! El Señor te bendiga; cualquiera de esos papeles lo puedes representar. ¡Pero no el de Ariel, porque ya tienes alas en la espalda, y porque en la pura realidad y sin poesía eres capaz de volar!”.



FRAGMENTO DE “TEMPESTADES”

Un relato de ISAK DINESEN

~ por Fuensanta Muñoz en 18 octubre 2008.

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