El significado del espacio en Teatro

Grabado del siglo XVIII. Escenario.

El significado del espacio en el Teatro

Si reducimos el hecho teatral a sus mínimas condiciones, lo que encontramos es una forma de relación de tres elementos, en la que un actor encarna a un personaje ante un espectador. Existe una relación especial, por tanto, entre actor y personaje, pues el aspecto y la actividad que realiza el actor actúan como signo o representación del personaje; pero esa relación se extiende a la del personaje con el espectador. Mientras el actor crea los signos para representar al personaje, el espectador los interpreta o descodifica para comprender el significado de ese personaje.

El espacio es un elemento de soporte de todos los signos creados e interpretados, pero también funciona como signo o conjunto de signos.

En primer lugar, tenemos una primera cuestión, que afecta a la relación total entre los tres elementos fundamentales del teatro, que es dónde se encuentran esos tres elementos, es decir, el lugar de la representación; si es un espacio cotidiano y público (plaza, mercado, jardín, etc.) o un lugar destinado expresamente a la representación (edificio teatral).

La segunda cuestión planteada es acerca de la división o distribución del lugar respecto a los elementos, o sea, de qué modo se distribuyen y relacionan espacialmente actores y espectadores. Existen varios modos de distribución del espacio en este sentido y, por tanto, de relación entre actores y espectadores: espacio circular, anular, a la italiana, de medio cajón, anfiteatro, escenario total, etc.

La tercera cuestión es el espacio en el que actúa el actor, o sea, el escenario.

Las dos primeras cuestiones se refieren al concepto de espacio propiamente dicho, y la tercera se refiere a los elementos que se sitúan como signos en el escenario: decoración, accesorios e iluminación.

Funcionamiento del espacio como creador de significados

Cada espacio, natural o artificial, se puede considerar como posible entorno del ser humano. De este modo, es válido para la actuación humana cualquier espacio u objeto que sugiera o haga posible una actividad. Un espacio u objeto indican una actividad humana en tanto que la permiten y dan a entender esa actividad. Estas son las funciones prácticas de un objeto o espacio. Por ejemplo, un granero tiene la función práctica de almacenamiento del grano e indica la actividad agrícola del ser humano. Pero al mismo tiempo objetos y espacios son signos de funciones simbólicas que se realizan en él. Un granero simbolizaría para el ser humano la alimentación asegurada, la seguridad, la continuidad de la vida, el paso de las estaciones cíclicas, etc. Vale también como ejemplo la función práctica de una iglesia, que es la realización del culto y el lugar en el que rezar y meditar, pero su valor simbólico dependerá de que esté en el centro del pueblo, de su altura e importancia arquitectónica en relación con el resto de los edificios; según esos caracteres atribuimos a la iglesia un determinado valor social.

La sociedad y todas sus instituciones motivan la creación y ornamentación de espacios; por tanto, las funciones simbólicas que realizan se refieren siempre a la sociedad completa. El espacio es de este modo un signo de los valores e ideas vigentes en esa sociedad.

De todo esto concluimos que espacios y objetos pueden dar a entender dos clases de funciones: prácticas y simbólicas.

Concepción espacial del teatro: distribución de actores y espectadores.

Se refiere esta cuestión al lugar en el que se lleva a cabo la representación.

Casi todas las sociedades avanzadas han construido edificios especiales en los que la institución teatral tenga su sede, lo que no ha excluido la posibilidad de utilizar para la representación otros lugares que fueron creador para otras funciones prácticas. Por tanto, distinguimos dos tipos de espacio de la representación:

  1. Lugares erigidos expresamente para la representación, los edificios teatrales.

  2. Lugares que se crearon para otras funciones prácticas que se utilizan eventual o permanentemente como teatros.

En el primer caso, el propio edificio aporta ya significados de carácter social e histórico: qué importancia se adjudica al teatro en esa sociedad, qué orden social denota su distribución, qué ideas propaga, qué estética profesa. La función simbólica del edificio teatral corresponde a la función social del teatro en ese grupo humano y época; puede tener función religiosa o litúrgica, representativa, política, pedagógica, evasiva, etc.

En el segundo caso, el lugar en sí no tiene tanto significado, sino el hecho de ser elegido como espacio teatral. Por ejemplo, el hecho de representar en una iglesia un auto sacramental, lo que confiere a la representación teatral carácter litúrgico. Así ocurría en la Edad Media, cuando el teatro sacro se celebraba en la iglesia; cuando se sacaba a la plaza pública y a las calles, todo el espacio se convertía en una extensión del lugar sagrado y el pueblo se mezclaba con los actores. En el siglo XX se consideró que los edificios teatrales remitían a una función social que ya no era válida, de modo que se buscaron espacios cotidianos alternativos o edificios destinados a otros fines: estadios, fábricas, antiguos mataderos o mercados, naves industriales. Si el teatro es entendido como parte de la vida social de una comunidad, no como un ámbito apartado de ella, se deben encontrar recintos que aludan a esa vida social: calles, plazas, muelles, parques, fábricas, estadios, etc.

Esta función social del teatro determina la relación específica entre actores y espectadores. Siempre que el teatro se comprenda como representación y reflexión de una cultura sobre sí misma, se disociará esta reflexión y representación entre los que actúan y los que presencian la representación; los actores que adopta el rol activo y los espectadores que adoptan el pasivo. La relación entre ambos participantes es una muestra concreta de interacción en una determinada situación social del teatro. Si comparamos el teatro griego con el medieval,  por ejemplo, vemos que el edificio teatral griego era un lugar específico para el teatro, con un círculo que rodeaba casi por completo el escenario, concebido como un espacio democrático y sagrado, donde los actores estaban separados de los espectadores, mientras que en el teatro medieval, al representarse en una plaza pública y ser de tema sacro, extendía la función simbólica de la iglesia al ámbito de los ciudadanos, que podían ser actores ocasionales, e incluso en la mayoría de los casos, protagonistas de la representación.

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~ por Fuensanta Muñoz en 11 abril 2010.

Una respuesta to “El significado del espacio en Teatro”

  1. Gracias por compartir esta información… Es bueno que los actores conozcamos a cabalidad el espacio teatral en el cual interpretamos un papel para encontrarnos en comunión con él… A parte de ello, es interesante la reseña histórica que haces sobre el uso del espacio teatral en el teatro griego antiguo y el de la edad media… GRACIAS!

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