Poesía para dramatizar: El Enamorado y la Muerte

ROMANCE DEL ENAMORADO Y LA MUERTE

Un sueño soñaba anoche   soñito del alma mía,
soñaba con mis amores,   que en mis brazos los tenía.
Vi entrar señora tan blanca,   muy más que la nieve fría.
—¿Por dónde has entrado, amor?   ¿Cómo has entrado, mi vida?
Las puertas están cerradas,   ventanas y celosías.
—No soy el amor, amante:   la Muerte que Dios te envía.
—¡Ay, Muerte tan rigurosa,   déjame vivir un día!
—Un día no puede ser,   una hora tienes de vida.

Muy deprisa se calzaba,   más deprisa se vestía;
ya se va para la calle,   en donde su amor vivía.

—¡Ábreme la puerta, blanca,   ábreme la puerta, niña!
—¿Cómo te podré yo abrir   si la ocasión no es venida?
Mi padre no fue al palacio,   mi madre no está dormida.
—Si no me abres esta noche,   ya no me abrirás, querida;
la Muerte me está buscando,   junto a ti vida sería.
—Vete bajo la ventana   donde labraba y cosía,
te echaré cordón de seda   para que subas arriba,
y si el cordón no alcanzare,   mis trenzas añadiría.

La fina seda se rompe;   la muerte que allí venía:
—Vamos, el enamorado,   que la hora ya está cumplida.

La dramatización de este romance se enmarca dentro del proyecto “Danza de la Muerte” que se prepara desde el mes de marzo hasta finales de abril, para su presentación en público el día 23 de abril, en la Semana de las Letras.

El Romance en sí contiene suficientes elementos dramáticos para improvisaciones y representaciones intuitivas e imaginativas.

Personajes: el Enamorado, la Muerte y la Amante.

Podemos dividirlo en dos escenas, con una transición y un desenlace.

  • Primera escena: el sueño del Enamorado y la aparición de la figura de la Muerte.
  • Transición: el Enamorado se apresura para ir a visitar a su Amante.
  • Segunda escena: el encuentro entre el Enamorado y la Amante, hasta que ella le lanza la cuerda.
  • Desenlace: Se rompe la cuerda y aparece la Muerte, que se lleva al Enamorado.

El proceso de muerte podemos caracterizarlo de este modo:

  1. Confusión de la muerte con el sueño.
  2. Negación de la muerte cercana, puesto que la figura simbólica se confunde con una mujer que lo visita. El misterio queda en si es su Amante la que se le presenta en forma de Muerte o se trata de otra mujer ideal a la que él acepta. El hecho es que el Enamorado no advierte su presencia como Muerte y la asocia a la figura del Amor.
  3. Negociación con la Muerte: el Amante pretende que la Muerte le conceda un día al menos. La Muerte sólo ofrece una hora, justamente la que necesita para visitar a su Amante y morir por esa misma visita.
  4. Aceptación: la Muerte se presenta y, aunque el romance no continúa, quedando un final abierto, podemos imaginar que se va con ella sin resistencia.

Los espacios pueden ser sugeridos mediante expresión corporal, pues son dos: la alcoba del Enamorado y la calle donde vive su Amante.

El diálogo debe ser respetado tal y como aparece en el texto original, y son los silencios con acciones físicas concretas los que deben marcar la tensión.

Un sencillo lecho, formado con cualquier tarima, o simplemente con telas, o incluso el suelo desnudo, pueden representar la alcoba del Enamorado, que duerme. Debe respirar y estar relajado profundamente, y lentamente ir saliendo de su sopor, sin que se advierta si continúa en su sueño, si se trata en realidad de un sueño la aparición de la dama misteriosa. La Muerte puede estar representada con solemnidad o con gracia, pero sus movimientos han de ser lentos y su voz profunda pero suave, sin dramatismo. Puede tener contacto físico con el Enamorado, mediante una especie de danza sugerida que demuestre poder de fascinación sobre el joven soñador enamorado.

La prisa del Enamorado por acercarse a su Amante puede ser sugerida por movimientos desordenados y rápidos, hasta que aparezca la Amante lo más alejada posible de su Enamorado. Se desarrolla el diálogo entre ambos, hasta que ella le lanza desde su posición una cinta roja, una cuerda de gimnasio o una larga tela blanca. Se representan los esfuerzos del Enamorado por alcanzar a su Amante, que lo espera impaciente. La rotura de la cuerda puede ser representada como un abandono brusco de la cuerda, cinta o tela. Vuelve a aparecer la Muerte. Aún el Enamorado puede mostrar su miedo y su resistencia, mientras su Amante lo contempla, hasta que la Muerte diga las palabras finales. Si se trata de una tela, puede envolverlo en ella o atarlo con la cuerda por la cintura para ser arrastrado.

En un paso más de elaboración, se puede hacer que la misma actriz que haga la Muerte haga también la Amante, lo cual dotaría de un sentido adicional de relación entre el Amor y la Muerte al texto.

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~ por Fuensanta Muñoz en 10 marzo 2010.

12 comentarios to “Poesía para dramatizar: El Enamorado y la Muerte”

  1. Esta muy bueno el consejo. Pero estaría mejor si le añadieran la vestimenta a cada personaje.

  2. De acuerdo contigo, Daniela, con un vestuario adecuado puede salir mucho más vistoso, pero normalmente se trata de un ejercicio que se ensaya sólo un par de veces, después de realizar improvisaciones sobre el tema, así que nos conformamos en clase con hacerlo vestidos de negro y blanco, que es fácil. Un saludo.

  3. POR FAVOR, CUANTO ME GUSTARIA QUE ALGUIEN ME MANDARA UN POEMA MUY SIGNIFICATIVO QUE SU CONTENIDO DESCRIBE LA IMPORTANCIA DE LAS TABLAS PARA EL ARTE DE ACTUAR. SE LO OI UNA VEZ A EL DECLAMADOR DON VICTOR MORILLO. ES LA CONVERSACION ENTRE UNA TABLA VIEJA QUE VA HA SER REEMPLAZADA POR UNA NUEVA Y LA NUEVA HABLA DESPECTIVAMENTE DEL ESCENARIO DONDE LA COLOCARAN.SOS, POR FAVOR LO QUIERO DECLAMAR EL DIA NACIONAL DEL TEATRO.

  4. yo la tuve q recitar en el cole y por q la dije bien la tengo q decir y ago de amante (enamorada)
    me encanta la poesia pero nose como vestirme

  5. Hola, Abril. Creo que te tendrías que vestir con una túnica blanca, y maquillarte también en blanco, si es que eres la dama que entra a la habitación del chico, la cual es la Muerte. Si eres la chica real, la del balcón, pues en contraste, tendrías que usar colores vivos, como el rojo o el naranja. Una simple túnica de mangas anchas y muy sencilla, que te puede hacer alguien de tu familia con un trozo de tela barata; y flores en el pelo, eso sí.

  6. ESTA MUY BONITA

  7. esta muy bonita para dedicarla yo se la dedicaria a mi novio pero el esta bravo con migo entonces no nos hablamos por eso estoy muy triste te quiro mucho alex mi amor….♥♥♥

  8. miren esta historia es muy buena que pena que no se esta la que voy a dramatizar en la escuela tengo que dramatizar es el tiempo de los aaborigenes y cuando llego colon a la isla

  9. Me podeis decir si hay algun elemento que introduzca los dialogos? i cual?

  10. No, no lo hay. Cuando dramatizamos, utilizamos el poema tal y como es, sin añadir elementos narrativos extraños. Piensa que es casi por completo un diálogo, así que no es necesario que se introduzca. Todo se basa en las acciones de los actores. Saludos

  11. cuales eran los personajes primarios y secundarios?

  12. Tú mismo lo puedes saber leyendo el romance. Enmorado es el protagonista. Muerte, la antagonista. La Amada es personaje secundario, y personajes aludidos en el texto son los padres de la Amada, sin función teatral directa.

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