Tres acciones teatrales con esculturas

•8 Febrero 2010 • 3 comentarios

Hay por el momento tres acciones teatrales en espacio público y común proyectadas con el grupo de alumnos de Primero de Artes Escénicas. Las tres se organizan en torno al tema de la estatua o la escultura. La idea viene de tres diferentes espacios del centro en el que hay estatuas. En el jardín, en una plazoleta, tenemos la estatua del Conde de Floridablanca; en el vestíbulo del Instituto tenemos una enorme escultura de Diana Cazadora vaciada en escayola, un modelo para dibujar de tamaño al menos doble del natural. Por último, en un patio interior, una antigua profesora del Bachillerato de Artes Plásticas realizó con sus alumnos una obra a medio camino entre la instalación y la escultura; una serie de sillas escolares en desuso, pintadas de blanco, sobre un rectángulo de paño azul, y en la primera silla hay un muchacho sentado, como abatido o aburrido.

Los objetivos que nos planteamos son los siguientes:

  1. Dominar la concentración e inmovilidad.
  2. Capacidad de reacción ante estímulos externos dentro de la relajación y la concentración.
  3. Activación de los reflejos.
  4. Sonorización de espacios.

Primera acción: Esculturas en el vestíbulo y en el jardín.

Los alumnos y alumnas que lo deseen pueden participar. No es obligatorio hacerlo, pero sí muy conveniente, y será muy bien valorada la participación y la colaboración.

Cada uno creará su propio personaje escultórico, con posiciones y gestos de partida de creación propia de acuerdo con el personaje que se represente.

Unos personajes con otros no tienen por qué tener relación, pues se trata de esculturas creadas por artistas independientes.

La única condición es que toda su ropa sea blanca, la cara esté maquillada en blanco, así como las manos, o que se lleven guantes blancos.

Quince minutos antes de que suene la campana del recreo, se reunirán todos en un aula para vestirse y maquillarse. Se dirigirán al vestíbulo del instituto o al jardín y sus inmediaciones, tomando su postura inicial y su gesto. Quedarán inmóviles e impasibles, manteniendo la postura y el gesto mientras sus compañeros salen al recreo. El reto es que no cambien de posición mientras que alguien no los toque o les dirija directamente la palabra. Cuando esto ocurra, podrán cambiar de posición y moverse durante unos segundos. De nuevo se retoma la inmovilidad. Se trata de imitar a los artistas callejeros que ofrecen grupos escultóricos y sólo se mueven cuando alguien les echa una moneda. En este caso es la palabra o el contacto lo que les hará moverse. Esta acción dura veinte minutos, diez minutos antes de que acabe el recreo.

Segunda acción: las esculturas te siguen.

Una semana después se realiza la segunda acción. Un cuarto de hora antes del recreo, se reúnen de nuevo para vestirse y maquillarse del mismo modo que en la ocasión anterior. Se distribuyen por todo el patio de recreo, el jardín y las pistas. Se mantienen inmóviles al principio, pero atentos a los que se acercan.

Tienen que elegir a un compañero que se ha acercado y quizás ha entrado en contacto tocándolo o diciendo algo, pero ahora no se produce movimiento ni cambio de posición, sino que la estatua se mantiene inmóvil, hasta que el compañero o compañera se retira, momento en el que la estatua lo seguirá. Cuando se vuelva a mirar, la estatua se inmovilizará de nuevo. Se reanuda el seguimiento cuando el compañero sigue andando. Se puede cambiar de persona para seguir cuando se quiera, pero el procedimiento es siempre el mismo.

Tercera acción: los mejores alumnos del Instituto.

Algunos profesores, en broma, llaman a la escultura del chico de las sillas en el patio interior “el mejor alumno del Instituto”. Jugando con esa idea, intentamos realizar una acción teatral de esculturas, en las que un grupo de alumnos, vestidos de blanco como el chico y maquillados, ocuparán las sillas vacías de la instalación.  Esta acción se realizará en la tercera semana después de la primera acción.

Se trata de sonorizar el espacio periódicamente mediante susurros, murmullos, gritos, charla sin sentido, hasta que se produce un sonido estridente y todos callan de nuevo. Se recomienza con el sonido, y se repite la misma situación. Se produce una alternancia de sonidos y silencio. Se pueden realizar también acciones diversas muy estilizadas, como lanzar aviones de papel, tirar bolas de papel, levantarse en desorden, etc. Estas acciones se trabajarán previamente en clase y se elaborará el material necesario.

La acción se pude contemplar desde las ventanas de las plantas baja y primera. Tendrá una duración de veinte minutos.

Cine y escena: Las zapatillas rojas

•3 Febrero 2010 • Dejar un comentario

LAS ZAPATILLAS ROJAS

U.K. 1948

DIRECTOR Michael Powell, Emeric Pressburger

GUIÓN Michael Powell, Emeric Pressburger

MÚSICA Brian Easdale

FOTOGRAFÍA Jack Cardiff

REPARTO Anton Walbrook, Moira Shearer, Marius Goring, Leonid Massine, Albert Basserman, Robert Helpmann, Esmond Knight, Frederick Ashton, Ludmilla Tcherina

Podemos utilizar esta película en el programa complementario “Cine y escena” para ilustrar dos contenidos:

  1. El mundo del ballet y de la danza en general.
  2. Los sacrificios y esfuerzos de los artistas que se dedican a la danza, una de las artes escénicas que más dedicación, trabajo y sacrificio exigen. El argumento de la película es el siguiente:

Un empresario muy exigente descubre a una joven con muchas actitudes para el baile, llamada Victoria Page. Cuando debuta como bailarina, la esclaviza al servicio del espectáculo. Tras el estreno de un ballet, que la consagra como artista, se enamora del compositor. En ese momento, comienza a dudar si continuar con su carrera artística o abandonarla por el hombre que ama.

Una obra maestra intemporal, cuyo momento clave es un ballet de catorce minutos compuesto especialmente para la película. El equipo formado por Michael Powell y Emeric Pressburger consiguieron una puesta en escena grandiosa. El filme consiguió dos Oscar, a la mejor dirección artística en color y a la mejor banda sonora de film dramático.

Se encamina a los mismos objetivos que “El mayor espectáculo del mundo” o “Adiós a mi concubina”, por tratarse de exponer las características de una de las principales Artes Escénicas.

Conocer y valorar las diferentes tradiciones escénicas y los diferentes tipos de espectáculos escénicos.

  1. Analizar y valorar las diferentes tipologías de las artes escénicas.

  2. Valoración y respeto de las diferentes tradiciones escénicas.

Después de ver la película, los alumnos y alumnas de Artes Escénicas pueden realizar los siguientes trabajos:

  1. Investigación personal sobre la vida de algún gran bailarín o bailarina, cuyos nombres se pueden sugerir en clase.

  2. Exposición personal de una crítica del argumento de la película.

  3. Exposición personal del grado de sacrificio necesario para una carrera profesional en Artes Escénicas, posición y actitud ante ello.

Cine y escena: El mayor espectáculo del mundo

•3 Febrero 2010 • Dejar un comentario

Ficha técnica

(EEUU- 1952 )

Dirección: Cecil B. DeMille

Guión: Fredric M. Frank, Barré Lyndon, Theodore St. John

Música: Victor Young

Fotografía: George Barnes

Intérpretes: James Stewart, Charlton Heston, Betty Hutton, Cornel Wilde, Dorothy Lamour, Gloria Grahame, Lawrence Tierney, Henry Wilcoxon

Esta película ilustra muy bien el mundo del circo, las características de sus espectáculos y el modo de vida de los artistas y trabajadores que viven en él y de él. Puede aplicarse a la primera unidad didáctica, cumpliendo los objetivos siguientes:

  1. Conocer y valorar las diferentes tradiciones escénicas y los diferentes tipos de espectáculos escénicos.

  2. Analizar y valorar las diferentes tipologías de las artes escénicas.

  3. Valoración y respeto de las diferentes tradiciones escénicas.

La historia que nos cuenta la película es colectiva, pues es el desarrollo de las diferentes vidas y preocupaciones de las personas que trabajan en el circo. Un empresario de un gran circo de tres pistas contrata para salvar su situación económica a un famoso trapecista, que entra en competencia con la trapecista del momento, novia del empresario; se produce entre los dos artistas una fuerte competencia que termina trágicamente. Entre tanto, el circo cambia de ciudad, se asiste a los trabajos de montaje de la enorme carpa, a los traslados en tren de todo el mundo del circo, a los entrenamientos de los artistas y a sus peripecias vitales. Más que una historia o un argumento, es un retrato completo del circo con todas las circunstancias que lo acompañan.

Una vez vista la película, el grupo de alumnos y alumnas pueden llevar a cabo los siguientes ejercicios relacionados:

  1. Realización del juego dramático “El circo”, con interpretación de los diferentes tipos de artistas y presentación de una función de circo.

  2. Asistir en la oportunidad que se ofrezca en la ciudad a una función de circo y elaborar un breve resumen de la estructura del espectáculo y los diferentes artistas y técnicos que contribuyen a hacerlo posible.

  3. Recreación poética o narrativa de la vida del circo.

  4. Recreación poética o narrativa de la vida de un artista de circo, a libre elección.

  5. Investigación acerca de la historia del circo o sobre un célebre artista: payaso, trapecista, mago, etc.

  6. Reseña y crítica de esta película.

Tabla de ejercicios de respiración

•2 Febrero 2010 • 2 comentarios



Ejercicios de respiración

En primer lugar, hay que decir que estos ejercicios deben ser progresivos y realizados todos los días para conseguir dominar la respiración.

Es aconsejable unir estos ejercicios a los de relajación, como una continuación de ellos.

Se aconseja realizar cada día uno, empezando por el primero, que repetiremos en tres o cuatro días sucesivos hasta que los hayamos interiorizado; a continuación se pasa al segundo, para mantenerlo otros cuatro días, y así sucesivamente. Al terminar con todos, se puede realizar la tabla completa y repetirla en adelante dos o tres días a la semana.

Ejercicio 1

Localización de la respiración abdominal y fortalecimiento de la musculatura que interviene en ella.

Tumbado boca arriba, con las piernas flexionadas y las plantas de los pies y la zona lumbar apoyada en el suelo, colocar en el abdomen un libro, una botella de agua, un objeto cualquiera que no sea molesto y que tenga más o menos un kilo de peso.

Inspirar por la nariz, hinchando el abdomen hacia arriba, y tras una pausa de dos segundos, espirar por la nariz bajando el abdomen poco a poco.

Realizar tres series de diez respiraciones.

Ejercicio 2

Tumbados boca arriba con los brazos extendidos a lo largo del cuerpo y las palmas hacia arriba.

Tomamos aire por la nariz hinchando el abdomen hacia arriba y la zona lumbar hacia el suelo.

Pausa de dos segundos y espiramos por la boca como si silbásemos, hinchando las mejillas, manteniendo en tensión la musculatura abdominal.

Realizar tres series de diez respiraciones.

Ejercicio 3

Sentados en el suelo, con la espalda apoyada en la pared, formando el cuerpo un ángulo recto, las piernas estiradas y las manos sobre el abdomen.

Inspirar por la nariz hinchando el abdomen hacia delante y pegando la zona lumbar a la pared.

Pausa de dos segundos y espirar por la boca como en el anterior ejercicio.

Realizar tres series de cinco respiraciones.

Ejercicio 4

De pie, plantas de los pies firmemente apoyadas en el suelo, sin tensión, con la espalda recta y la barbilla en ángulo recto con el pecho.

Inspirar por la nariz, hinchando el abdomen hacia delante y la zona lumbar hacia atrás.

Pausa de dos segundos y espiramos, una vez por la nariz y a la siguiente por la boca.

Realizar cuatro series de cuatro respiraciones.

Ejercicio 5

Tumbados boca arriba, las piernas flexionadas y las plantas de los pies apoyadas en el suelo, así como la zona lumbar. Colocar una mano en el pecho y otra en el abdomen.

Tomamos aire por la nariz hinchando el abdomen hacia delante y la zona lumbar hacia el suelo. Seguimos tomando aire y elevamos el pecho sin hundir el abdomen.

Pausa de dos segundos y espiramos por la boca como si silbásemos, bajando el pecho y después el abdomen.

Realizar dos series de diez respiraciones.

Ejercicio 6

Sentados en una silla dura de respaldo alto, columna estirada, cuerpo relajado, barbilla en ángulo recto con el cuerpo. Colocar una mano en el pecho y otra en el abdomen.

En los primeros tres segundos inspirar por la nariz, hinchando el abdomen hacia delante, y en los dos siguientes segundos hinchar el pecho hacia delante.

Pausa de dos segundos y espirar por la boca como si silbásemos durante seis segundos, deshinchando el abdomen primero y bajando el pecho después.

Realizar dos series de diez respiraciones.

Ejercicio 7

De pie, plantas de los pies firmemente apoyadas en el suelo, sin tensión, con la espalda recta y la barbilla en ángulo recto con el pecho.

En los primeros tres segundos inspirar por la nariz, hinchando el abdomen hacia delante, y en los dos siguientes segundos hinchar el pecho hacia delante.

Pausa de dos segundos y espirar por la boca como si silbásemos durante seis segundos, deshinchando el abdomen primero y bajando el pecho después.

Realizar dos series de diez respiraciones.

Ejercicio 8

Tumbados boca arriba, las piernas flexionadas y las plantas de los pies apoyadas en el suelo, así como la zona lumbar. Colocar una mano en el abdomen y la otra sobre las costillas flotantes.

Inspiramos por la nariz, hinchando el abdomen hacia arriba, mientras la zona lumbar se pega al suelo. Seguimos tomando aire abriendo las costillas hacia los lados sin hundir el abdomen.

Hacemos una pausa de dos segundos y espiramos por la boca como si silbásemos, bajando el abdomen y a continuación las costillas.

Realizar dos series de diez respiraciones.

Ejercicio 9

Sentados en una silla dura de respaldo alto, columna estirada, cuerpo relajado, barbilla en ángulo recto con el cuerpo. Colocar una mano en las costillas flotantes y otra en el abdomen.

Inspiramos por la nariz, hinchando el abdomen hacia arriba, mientras la zona lumbar se separa hacia atrás. Seguimos tomando aire abriendo las costillas hacia los lados sin hundir el abdomen.

Hacemos una pausa de dos segundos y espiramos por la boca como si silbásemos, bajando el abdomen y a continuación las costillas.

Realizar dos series de diez respiraciones.

Ejercicio 10

De pie, plantas de los pies firmemente apoyadas en el suelo, sin tensión, con la espalda recta y la barbilla en ángulo recto con el pecho.

Inspiramos por la nariz, hinchando el abdomen hacia arriba, mientras la zona lumbar se separa hacia atrás; seguimos tomando aire abriendo las costillas hacia los lados sin hundir el abdomen.

Hacemos una pausa de dos segundos y espiramos por la boca como si silbásemos, bajando el abdomen y a continuación las costillas.

Realizar dos series de diez respiraciones.

Paradoja del comediante, de Denis Diderot

•2 Febrero 2010 • Dejar un comentario

Paradoja del comediante

Denis Diderot

Colección Biblioteca de Obras Maestras del Pensamiento

Editorial Losada

Presentado en forma de diálogo entre dos conversadores, algo muy típico del siglo XVIII, desarrolla una reflexión sobre el teatro y el actor que es básica para entender el transcurso posterior de las ideas sobre la interpretación dramática. Es la primera vez en que la profesión del actor se racionaliza y explica, con ideas acertadísimas acerca de la preparación del actor, sus modos de interpretación y sus relaciones con la sociedad. Por ejemplo, se explica el porqué del rechazo social del comediante, que Diderot explica con el argumento de que el teatro recoge los desechos sociales al no ser una profesión cualificada. Predica el estudio y la preparación exhaustiva del actor para la interpretación de sus papeles, y marca una característica fundamental del actor, distinguiendo a los hombres sensibles, que se emocionan y sienten profundamente, de aquellos fríos observadores que conocen las pasiones sin padecerlas. Niega la sensibilidad en este sentido al comediante y señala un principio de modernidad en la profesión, cuando declara que el comediante no debe sentir, sino hacer sentir al público. En la historia de la teoría teatral este libro es una importante clave. Algunos alumnos podrían leerlo, pero a efectos pedagógicos, en edades tempranas, es mejor ofrecerles un resumen sobre las ideas de la interpretación de Diderot.

Vida del señor de Molière, de Mijail Bulgákov

•2 Febrero 2010 • Dejar un comentario

Vida del señor de Molière

Mijail Bulgákov

Editorial Montesinos

Pertenece este libro al género de novela biográfica y desarrolla muy amenamente la biografía de Jean Baptiste Poquelin, Molière. Su autor, Bulgákov, fue un literato ruso que sufrió la censura y dirigismo artístico de la época de Stalin, de la que salió bien librado en cuanto a que su vida fue respetada, pero no bien librado artísticamente, en el sentido de que nunca tuvo libertad para escribir y publicar. Ante sus críticas el poder vigente en su momento optó por ofrecerle trabajo en el Teatro del Arte de Moscú, lo que él aceptó, es decir, se sometió. Otros no lo hicieron así y les costó la vida, por lo que quizás fue una inteligente decisión, pues con el tiempo ha sido rehabilitado y sus obras, como “El Maestro y Margarita” se han publicado con mucho éxito y han tenido difusión internacional. Así que no es de extrañar que esta novela, recreando la biografía de Molière, refleje como idea general las relaciones del artista, y concretamente del dramaturgo, con el poder. En la corte de Luis XIV, un genio teatral como Molière sufre todas las vicisitudes de la política real, y se somete a ellas, ganando el favor real, puesto que logra convertirse en el hombre de teatro del Rey. La obra va desde la infancia del dramaturgo, que comienza con una escena verdaderamente teatral, con el nacimiento del niño y el ficticio diálogo entre la comadrona que lo trae al mundo y la voz narrativa, hasta su muerte tras una representación de “El enfermo imaginario”. Entre ambos extremos encontramos las penurias de una compañía teatral, de un dramaturgo de la época, sus enfrentamientos continuos con la Iglesia y la sociedad en la que vive. Está narrado todo con un gran sentido del humor no exento de amargura. Se lee con una gran facilidad, pues es muy ameno. Es un libro que puede ser recomendado a los alumnos y alumnas para ilustrar, no sólo la vida teatral en el siglo XVII en Francia, o para que conozcan la figura de Molière, sino también para una reflexión sobre las relaciones de los artistas con el poder y con la sociedad en la que desarrollan su arte.

HAPPENING

•1 Febrero 2010 • Dejar un comentario

Allan Kaprow

Happening es una palabra que procede del inglés: “to happen”, que significa suceder, pasar. Como forma escénica, el happening es un cuadro vivo en proceso de creación, una obra dramática y visual. Los primeros en realizarlo fueron jóvenes artistas neoyorquinos (pintores, como Julian Beck, que luego fundaría el Living Theatre). Su intención es siempre mezclar lo más posible representación y vida.

Julian Beck

La primera representación pública de happening fue la de Allan Kaprow en la Reuben Gallery de Nueva York en el año 1959. Se titulaba “Dieciocho happenings en seis cuadros”. Más adelante se realizaron improvisaciones colectivas del mismo estilo en grandes capitales europeas. En muchas ocasiones los intérpretes de happening han sido denunciados por atentado a las buenas costumbres o inmoralidad, por lo que suelen hacerse en privado.
El happening no contiene acción, sino una serie de acontecimientos formados por movimientos violentos y sensuales, y por la utilización de sonidos y luces y hasta olores. Se desarrolla en un espacio restringido y suelen utilizarse multitud de objetos a disposición de los participantes entre los cuales no ha habido previamente acuerdo para la actuación. No hay tiempo marcado y el final debe ser marcado por los intérpretes. Su

Happening. Allan Kaprow

comienzo es siempre una provocación al público que es forzado a participar con acciones que lo incomodan.
Sus orígenes artísticos los encontramos en experiencias de la escuela de Nueva York en los años cincuenta y los “assemblages” de los pintores Kaprow y Rauschenberg. Toma del surrealismo la búsqueda de significaciones nuevas fundadas en antinomias. La provocación al público, la prioridad del ruido sobre la palabra y la consecución de una conciencia colectiva por despersonalización de los participantes tiene su origen en el teatro de la crueldad de Antonin Artaud.
Hay tantas formas de happening como organizadores, pues su base de creatividad lo hace siempre diferente. Es un espectáculo único, sin fines comerciales. Recurre a la emoción pasajera y utiliza materiales perecederos para deteriorarlos. Critica el arte de museo y la sociedad de consumo; lucha contra los tabúes religiosos y morales. Es un arma intelectual de los artistas de la anarquía, que crean un teatro convulsivo que protesta contra la superproducción y el abuso del ser humano sobre el mundo. Todos los temas en que se puede poner en tela de juicio el pensamiento conformista tienen cabida en el happening.

Acción teatral colectiva: Modelos y cantantes

•28 Enero 2010 • 2 comentarios



La modelo emergente

La modelo en auge

La cantante de ópera

Los alumnos y alumnas de Primero de Bachiller de Artes Escénicas han realizado su primera actuación pública, después del primer trimestre de trabajo. La idea inicial era realizar un happening, pero pensamos que aún no tenían la capacidad de mover al público por el espacio con seguridad y que no podíamos arriesgarnos a que se nos fuera de las manos. Finalmente, le hemos llamado Acción Teatral Colectiva, en el sentido de que se realizaba con la totalidad de la clase, ocupando cada uno un papel determinado, que se contaba con un público, que se preparaba lo mejor posible, pero la actuación individual era improvisada, además de imprevisible. También se trataba de hacer ver un par de ideas acerca de los encumbramientos de artistas y personajes sin valor por los medios de comunicación y el descubrimiento del verdadero talento y el trabajo con el que se cultiva. Lo artificioso se oponía a lo artístico, el libre movimiento al movimiento reglado, y el talento al oportunismo. Con estas ideas, se prepararon diferentes acciones que ocurrían en un espacio tan público como la entrada y el gran vestíbulo del centro de enseñanza. Realmente, ha resultado algo muy parecido a un happening.

En primer lugar, el argumento que ha hilado todas las acciones. Una modelo de moda visita el centro de enseñanza y da una rueda de prensa. Breegeet, como la llamaremos en adelante, llega al instituto acompañada de:

Su novio actual.

Su representante.

Su estilista.

Su chófer.

Dos guardaespaldas.

Se despliega para ella una alfombra roja desde la verja de entrada hasta el vestíbulo, que no era sino un rollo de papel de estraza rojo. A ambos lados de la alfombra se encuentran los periodistas, con cámaras, micrófonos, etc. Ante la imposibilidad de tener micrófonos para todos, hemos optado por sustituirlos por alcachofas, alcachofas de verdad, de las de la verdulería. Han sido de mucho impacto en el público. El director del centro -el de verdad- ha salido a recibir a la modelo y a todo su séquito y la ha conducido hasta el lugar de la rueda de prensa.

Previamente, y durante una semana, hemos distribuido carteles anunciando la visita y convocando a la gente, que no ha faltado. Se han distribuido así mismo cien fotos de la modelo, fotocopiadas, claro. Y cien más de la modelo emergente y de la cantante, que son las otras dos protagonistas. La modelo emergente trata de arrebatarle el novio, el famoseo, el estilista y el representante a la modelo en auge, para lo que utiliza la rueda de prensa, haciéndose pasar por periodista para hacerle preguntas embarazosas que la otra no sabe contestar. Mientras la modelo en auge realiza una sesión fotográfica, la modelo emergente le quita el novio y todo lo demás, pero algo va a ocurrir. Unos activistas contra la utilización de la mujer como objeto y contra las pieles, se manifiestan continuamente y son retirados por los guardias de seguridad, para volver a aparecer al poco con sus pancartas. Es decir, ya tenemos tres acciones en marcha. Y entonces ocurre ese algo: una limpiadora, con su bata y su escoba, empieza a cantar un aria de ópera. Canta tan bien, que todo el mundo se calla y atiende. De inmediato, representante, estilista y chófer declaran que ha nacido una estrella, mientras los periodistas abandonan a la modelo y rodean a la cantante. La modelo emergente se fuga con el novio y a la modelo en auge, ya abandonada por todos, le da un ataque de nervios. A la limpiadora la quitan la bata y la escoba y aparece con un traje negro de concierto y un chal. Canta ante todos y es aclamada. Todo termina con un baile colectivo, en el que mientras un grupo realiza una coreografía muy exacta, otros realizan acrobacias a su alrededor. Todos temíamos un desastre organizativo, pero no ha sido así, pues se ha llevado a cabo según lo previsto y la gente se lo ha pasado muy bien, un poco sorprendida y muy divertida. Los artistas han firmado autógrafos por todas partes. Un éxito total para empezar, pero aún pueden mejorar muchísimo. Y lo harán.

Para comprender el teatro actual. Edward A. Wright

•26 Enero 2010 • Dejar un comentario

Publicado por el Fondo de Cultura Económica, es un libro de divulgación muy completo que aborda el hecho teatral durante el siglo XX desde la perspectiva de un público aficionado al teatro que desea conocer los principios básicos de la escena y el mundo teatral en general.

Realiza el autor un recorrido desde los planteamientos generales del arte, de cualquier arte, partiendo de las preguntas clásicas de Goethe, para ir revisando todos los conceptos teatrales en primer lugar; completa un recorrido por las tendencias más importantes del siglo XX hasta las últimas vnaguardias; finaliza con una revisión de todos los componentes del teatro y de la representación: autor, director, actor, público y crítica, técnicos y colaboradores. Elementos de la escenografía, la iluminación y el vestuario son tratados también en sus conceptos fundamentales. Muy interesante resulta un completo glosario de términos teatrales al final del libro, las innumerables referencias a montajes y puestas en escena -aunque referidas al mundo teatral americano- y la gran cantidad de citas de actores, directores, autores y gente de teatro en general. Se explica todo con la mayor claridad y didactismo, en un lenguaje sencillo y accesible. Es un libro recomendable como bibliografía básica, incluso para alumnos avanzados, pues les ofrece una panorámica muy completa del mundo teatral.

Ejercicios de relajación diarios

•25 Enero 2010 • 2 comentarios

Ejercicios de relajación para practicar una vez al día durante diez o quince minutos.

  • Hay que sentarse en una silla de asiento duro, pero cómoda, con la espalda recta y la cabeza alineada con la columna vertebral, piernas en paralelo, sin cruzar y pies apoyados en el suelo en toda la planta (se recomienda calzado flexible o calcetines).
  • Situarnos en un lugar donde nadie nos pueda interrumpir o molestar y, si puede ser, avisar a la familia y amigos que estamos en un ejercicio que no puede ser interrumpido y que estaremos listos para atenderlos en un cuarto de hora más o menos.
  • Los ejercicios alternan tensión con relajación. Durante la tensión inspiramos profundamente con respiración abdominal, mantenemos el aire unos segundos y espiramos mientras relajamos la musculatura que se ha puesto en tensión.
  • La constancia es importante. Procura hacerlo todos los días.

Trabajamos la musculatura según ese orden:

  1. Apretamos los puños lo más fuerte que podamos mientras inspiramos. Mantenemos el aire unos segundos y soltamos los puños, relajando las manos por completo. Sentir la diferencia entre tensión y relajación.
  2. Doblamos los brazos para tensar la parte anterior, mientras inspiramos, mantenemos la posición y el aire unos segundos y espiramos volviendo los brazos a su posición relajada.
  3. Extendemos los brazos hacia delante todo cuando podamos, mientras inspiramos, manteniendo la tensión y sintiéndola durante unos segundos. Soltamos los brazos y espiramos sintiendo su relajación.
  4. Apretamos la parte de atrás de la cabeza contra el respaldo de la silla tan fuerte como podamos, mientras inspiramos. Mantenemos la posición tensa de la nuca, sintiendo la tensión de esa zona. Soltamos el aire y relajamos la nuca.
  5. Encogemos los hombros hacia arriba como si quisiéramos tocar con ellos nuestras orejas, sintiendo la tensión, a la vez que inspiramos. Mantenemos la posición y el aire y soltamos lentamente, volviendo los hombros a su posición de relajación, lo más caídos que podamos

Recapitulamos: revisamos todas las partes que hemos tensado y relajado hasta el momento, tomando conciencia de cada una de ellas en relajación, con una respiración profunda y tranquila.

Comenzamos otro ciclo de tensión y relajación de la cabeza:

  1. Ponemos en tensión ojos y cejas apretando todo fuertemente, como si quisiéramos centrar toda la musculatura ocular en un punto del entrecejo. Mantenemos la tensión unos segundos y relajamos. Centramos nuestra atención en los músculos que hemos relajado y respiramos tranquilamente.
  2. Elevamos las cejas como cuando nos asombramos o preguntamos. Elevamos las cejas todo cuanto podamos y este movimiento pone en tensión la frente y el cuero cabelludo. Mantenemos la posición tensa durante unos segundos y a continuación relajamos, centrándonos en la sensación de alivio.

Recapitulamos: revisamos todas la musculatura tensada y relajada hasta el momento: puños, brazos, hombros, nuca, frente, ojos y cejas, tomando conciencia de cada una de las partes. Respiramos tranquilamente.

Iniciamos otro ciclo de tensión y relajación:

  1. Boca: apretar los labios uno contra otro, mantener la posición y relajar.
  2. Mandíbula: apretar los dientes durante unos segundos, sentir la tensión y relajar.
  3. Cuello: colocar la punta de la lengua sobre el paladar y presionar hacia arriba lo más fuerte que se pueda durante unos segundos. Sentir la tensión en la lengua y en el cuello y relajar, dejando la lengua caer al fondo de la boca.

Último ciclo de tensión y relajación:

  1. Piernas: estirar ambas piernas hacia delante todo lo más que se pueda, con los pies en línea recta y con las puntas de los dedos de los pies hacia abajo. Mantener unos segundos y relajar, dejando caer las piernas suavemente a su posición inicial. Se inspira durante la tensión y se espira lentamente al relajar. Sentir la musculatura relajada de las piernas.
  2. Nalgas: apretar las nalgas cuanto se pueda, mantener la tensión unos segundos y relajar.

Tomar conciencia de todo el cuerpo en relajación, respirando tranquilamente con respiración abdominal lenta y profunda. Hacer un recorrido corporal completo, concentrándonos en aquellas partes que pusimos en tensión y relajamos a continuación. Para salir de la relajación, ir moviendo lentamente y sin brusquedad cada parte del cuerpo. Mantener los ojos cerrados todo el tiempo hasta haber salido de la relajación.